No entiendo las críticas a Rajoy
Eximir del IRPF a rentas inferiores a los 16.000 euros/ año es una buena medida. Hasta donde yo sé, esto es lo que ha anunciado Rajoy.
Me da la sensación de que ha sido un buen golpe de efecto que ha cogido a contrapié al PSOE.
En cierto modo, el mensaje, con independencia de sus efectos y de sus posibilidades de implementación, conecta mucho con la primera legislatura de Aznar, cuando el PP se dedicaba a realizar “políticas sociales” dentro de su supuesto viraje al centro por la vía de la reducción impositiva.
Me parece una medida interesante. Sobre todo porque quienes percibimos menos de esa renta al año contamos con muy pocos recursos para desgravar, salvo que te hipoteques hasta los ojos.
De sobra son conocidos los subterfugios de las rentas superaltas para torear al fisco.
Así que, en puridad, eran las rentas menos superaltas las que financiaban, vía impuestos, las políticas sociales de las que en teoría eran destinatarios.
El anuncio de Rajoy y su incidencia en las rentas menos superaltas es el revés de esas subvenciones -2500/hijo- implementada por el PSOE financiadas por las rentas menos altas -las que pagan IRPF- y de la que se benefician estas rentas y aquellas otras que son altas, muy altas y superlativamente altas. (vídere famosa portada de El Jueves).
No tengo que claro que reducción fiscal sea igual a política social porque hay otras variantes en juego (vídere tipos/tramos de la declaración del IRPF, así como de otros impuestos), pero el PSOE tendrá dificultades para enfrentar el mensaje publicitario del PP si se propugna una “huelga” fiscal.
A la gente no le gusta pagar impuestos. Y, lo que es lo más importante, no se para a pensar en las consecuencias. Que pueden ser, por otra parte, positivas, claro que sí. O tal vez no.
No es una verdadera reducción de impuestos, porque es cosmética y beneficiaría a pocos, lo que luego se cobra por vía de eliminación de beneficios sociales. Las medidas sociales lineales son fáciles de implantar, sin trucos ni subterfugios aunque haya unas pocas rentas altas que se beneficien.
De hecho, no creo que exista una fiscalidad progresiva en España. Un vistazo a los tramos no sirve para comprobar que los ricos son muy poco gravados, mientras que las rentas del trabajo -por no hablar de la sangría de los indirectos- son las auténticas paganas del sistema.
De otro lado, ¿cómo es posible que haya tantas y tantas rentas de empresario y profesionales liberales sensiblemente inferiores a las rentas del trabajo?
Me temo que un estudio pormenorizado de la fiscalidad tiraría por tierra tanta demagogia partidista de un lado y de otro respecto a este tema.
Por ejemplo, ¿cómo puede hab lar Solbes de catástrofe recaudativa, cuando en la práctica las desgravaciones por hijo y viviendas y otras cuestiones es equiparalable a la exoneración propuesta por Rajoy para menos de 16.000, con independencia de su implementabilidad?
Mi post no entra en consideraciones de política partidista -es normal que un partido conservador quiera bajar impuestos y no es menos discutible que el mensaje de Rajoy es el de un partido que va a la desesperada y sabe que no va a ganar en marzo-, sino en valorar el efecto de una medida que, insisto, a mí no me parece tan desdeñable.