En Eurasia
Mientras las cosméticas medidas del poder en Jordania, Yemen y Egipto tratan de atemperar las turbas, las revueltas afloran en Eurasia. Con el ejemplo de Ucrania, sube la masa crítica en Bielorrusia y vuelve en Armenia.
Advertisement
Categorías:Uncategorized
Una profesora de historia, docente en bachillerato, comentaba hace unos años que no hay revolución sin hambre y sin un chispazo que alimente a toda la hojarasca seca. En este caso, todo ese forraje ha sido acumulado durante decenios no solo en el norte de África, sino en buena parte de las regiones “fronterizas” con el viejo continente. Al parecer nuestra dependencia energética respecto a estos regímenes autoritarios, alejaba de nuestras consciencias lo que ahora se nos antoja una permanente y evidente vulneración de los derechos humanos básicos. Todo esto ha sido precedido claramente por una de las mayores torpezas que suelen cometer los regímenes políticos, sean del tipo que sean. Es decir, observar la realidad desde un prisma desenfocado por su atávico apego al poder.
Por cierto, deberíamos tomar ejemplo y demostrar en la, hasta hace poco, autocomplaciente Europa, que la historia no acabó con la caida del muro de Berlín y que el pueblo posee la capacidad para actuar más allá de las templadas urnas. Solo que, por desgracia, todo parte siempre desde su desesperación y su odio hacia una clase dirigente endiosada.