Foucault y la construcción del sujeto

Ayer estuvimos un rato nocturno debatiendo sobre la construccón del sujeto en Michel Foucault. El tema nos abrió nuevos horizontes de pensamiento y la llama de la discusión ha permanecido durante el día de hoy. Hace algún tiempo, sobre todo tras las primeras y juveniles lecturas de Levi-Strauss, pensaba que la perspectiva estructuralística (o, como un amigo también la llama, holística) podría servirnos para entender las relaciones del sujeto con el medio. Es decir, para explicar la vida de los hombres en un contexto social, histórico y cultural determinado. Hoy, me abrazan serias dudas sobre la “utilidad” del Estructuralismo para obtener una “explicación razonable” del mundo, es decir, de la realidad.

Veamos. El originalísimo Heiddegger, el gran inaugurador del pensamiento estructuralista del siglo XX, tal y como lo fueron Marx o Nietzsche algunas décadas antes, fulmina la cosmogonía cartesiana por la cual el hombre domina y, por tanto, define, compila, diseña, arbitra la realidad. La centralidad del sujeto, a partir de las lecturas de Michel Foucault, así como de otros pensadores estructuralistas (Deleuze, Derrida…) franceses, entra en crisis.

Esta “descentralización del sujeto” sí nos quedó clara tras el caluroso debate.El mismo Focault, que tanto nos gusta, lo dejó claro: “Mi filosofía no gira tanto en torno a las relaciones de poder como a la construcción del sujeto”. “El hombre -añade- ha muerto”. Esta frase sintetiza el pensamiento del gran filósofo y filólogo francés.

Pero nos queda un rescoldo de duda, una inquietud que alimenta nuestro debate. ¿Hasta qué punto es el hombre el elemento constituyente de la trama histórica? ¿O, por el contrario, es esta trama la que lo define y perfila? ¿Son los hombres hijos de su tiempo o es el tiempo, la realidad del momento, una construcción cultural del sujeto y, por ende, de las sociedades?

Green Days in Brunei

“El sultanato puede utilizar a un hombre como tú. Eres un bricoleur, Chong. Puedes apañártelas. Puedes aprovechar. Eso es el bricolage…, usar los recortes para hacer algo que merezca la pena. Brunei es ahora demasiado pobre para empezar con planes nuevos. No tenemos nada más que la basura que Occidente nos hizo comprar, botellas de Coca Cola y garajes para dos coches. Y ahora tenemos que vivir entre los desechos, y convertirlos en una comunidad. Es un trabajo duro, el bricolage. Hace falta un tipo especial de hombre, un ojo especial, para que las ruinas florezcan”.

Días verdes en Brunei. Bruce Sterling.

¿Y Argelia?

Siguiendo los pasos de Mubarak, Jordania renueva su ejecutivo en un estadio temprano de las movilizaciones contra el sistema amparado en la monarquía de Abdullah, que piensa en esta revuelta como si enfrentara al monstruo de un videojuego.

El presidente egipcio ha anunciado su intención de permanecer en el poder, pero algunos lo exilian ya a Israel.

Y en Argelia, las protestas de los sindicatos de los sectores públicos de la sanidad y la educación trazan ya el recorrido de una ciberturba de mayores dimensiones.

Más referencias:
Efecto Túnez llega a Agelia y Jordania

Tensiones y manifestaciones en Argelia

Actualizamos: La Autoridad Palestina repele una concentración de apoyo a la ciberturba cairota.
 

 

Made in TDT

Asediadas por el estupidiario recurrente que vociferan quienes se reparten el “tertuleo” de los pseudodebates made in TDT, hoy he vuelto escuchar en un encuentro radiofónico que el islamismo radical nace como reacción a la ofensiva de Israel contra Palestina. O sea, que Al Qaeda le importa muy mucho lo que que ocurre en Gaza y que por eso se dedica la voladura de medios de transporte de masas en Occidente o a masacrar a centenares de personas en una concentración pública en países de mayoría islámica.

¿Hasta cuándo deberemos aguantar este tipo de absurdas asociaciones?

Valga este pasaje para referir los apresurados comentarios sobre las ciberturbas en Egipto: el movimiento social contra Mubarak, la neutralidad supuesta del ejército y y el papel secundario de los Hermanos Musulmanes. Lo recoge y se lo pregunta John Robb en su blog: ¿Quién ganará?

Y más allá de las repercusiones, la metodología. Si en una revolución , como en cualquier proyecto, los objetivos son tan importantes como las herramientas, los medios y la visbilidad, ha quedado suficientemente claro: “This revolution will not be…” twitteada.