El embajador estadounidense ante la OIEA, señor Gregory Shulte, nos ha dicho que viene el lobo, que tengamos cuidado, que nos escondamos, que tengamos miedo…y que, bueno, que… ya se encargarán ellos de salvarnos.

El señor Shulte tiene más información que nadie en la OIEA. Yo no sé cómo se sentirá Al Baradei con Shulte, pero yo tendría la sensación, cuando menos, de que me están haciendo un puente más grande que el de San Francisco.

Y es que el embajador USA total ha tenido que echar mano de las informaciones de sus amigos del Mossad y de sus propios servicios secretos para concretar que Irán tiene material para diez bombas atómicas. ¡Toma ya!

Sabemos que Ahmadineyad es un chiflado. Un loco peligroso al que -qué ingenuo- creía que no le íbamos a hacer el menor caso. Quiá. Aquí, un servidor, Mr. Shulte 007 para espantarnos las ovejas y hacrele el juego a un tipo que se cree un mesías, un enviado de dios para lchar con el Satán americano.

Im-presionante: ¿El gobierno haciendo caso de sus servicios secretos? Vana esperanza. Todo apunta a una “sobredimensión” del asunto, a una nueva confección del popularísimo “hago de mi capa un sayo” y hago la guerra por mi cuenta, que para eso es mía.

Igualito que con las armas de destrucción masiva de Irak. Lo peor es que, cuando de verdad venga el lobo, no nos lo vamos a creer.

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