Sin duda, la primera mujer que presidirá el Congreso en la Historia de los EEUU no podía sino llamarse Nancy. Sí,  Nancy Pelosi. La antibelicosa Nancy. La millonaria Nancy que ayer, después de meses en los que se han tirado los trastos a la cabeza, cual matrimonio mal avenido, tuvo una toma de contacto con el presi. Por cierto, y lo digo por si a alguien se le había olvidado con la algarada y euforia demócrata, Bush Jr. sigue en el cargo.

Lo dicho, la ‘antibelicosa’ Nancy y Bush, tan amante él de los rifles. Es de suponer que en su primera cita reconciliatoria hablarían , un poner, de Irak. Vamos, supongo yo que tratarían este tema. Lo de la deliberada carnicería de Gaza no estaba en la agenda. No tocaba, oiga.

Nancy y Bush, frente a frente; felicitaciones de George, palabras de consuelo de la Pelosi, “total, dos años sin apoyos en las cámaras no son nada. Ya verás lo pronto que se te pasan, presi”. Dos años para ver lo que ‘hacemos con Irak’. George: “Oye, Nancy, esto… mira, yo… verás… no me gustaría pasar a la Historia por esto”. Nancy:”Don’t worry, my friend, pero qué bueno que está el café, ¿de dónde es, George W?”.

Y, así, como quien habla de la ricura del cafecito, del clima, que no del ambio climático -lagarto, lagarto-, de lo rápido que se van los días, se supone que tendrían un hueco en tan afable y animada conversación para tratar el futuro de Irak, que, mire usted, parece que preocupa a la gente. Y más a la madre puertorriqueña que tiene sus dos hijos varones en el frente.

Futuro de Irak: viabilidad del gobeirno de Al Maliki, retirada progresiva de las tropas y…reconstrucción. Este último es un aspecto ciertamente olvidado en la noche de los tiempos, por mor de ese goteo informativo labrado a base de muertos por doquier y de la insistencia en la ‘guerra sectaria’ que padece el Irak post-Saddam.

Reconstrucción. ¿Dónde está el dinero de la conferencia de donantes? Quizá resulte ilustrativo pararse un ratito y escuchar un buen reportaje de la BBC (¡Sí, la BBC!, aunque su publicación se produjo una jornada después de las elecciones americanas) sobre el destino, un tanto turbio, no suficientemente aclarado y extraño de los dineros recogidos para reconstruir infarestructuras y aliviar la maltrecha situación de los sufrientes irakíes.

Where’s my money, honey? En la BBC. 

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