El general John Abizaid, al cargo, desde hace tiempo ya por cierto, de las fuerzas estadounidenses en Irak insiste en que el grueso del plan de pacificación de Irak sigue pasando por el desmantelamiento de los agentes armados de ‘inspiración ‘ shiíta y señala, en concreto, a la milicia del Mahdi. Realmente, sería objeto de estudio la ambigua posición del ejército de EEUU respecto a estos hombres y de la Casa Blanca respecto de su líder, Moqtada Al Sadr, desde que Saddam se cayó de la estatua.

En una entrevista con Al Maliki, Abizaid ha sido, una vez más, avisado de que el problema no reside sólo en los hombre del Mahdi. Probablemente, constituya una forma suave de plasmar el desenfoque que la cámara americana tiene desde los primeros momentos del conflicto.

Quizá Abizaid debería reflexionar sobre la emboscada que le han servido los videojugadores de Washington.

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