Hoy se entierra Pierre Gemayel. Los medios españoles y no una pequeña parte de los internacionales acusan a Siria. Haciendo gala de una indocumentación supina, se dejan llevar por el siempre atractivo ambiente de la eterna sospecha. Pero démosle a esos temerarios dedos acusadores una parte de razón. Entonces, surge la pregunta: ¿De qué Siria hablan realmente? Un poco de background nunca viene mal:

-“Podemos concluir que la transición del poder de manos de al-Asad padre a al-Asad hijo, que comenzó en el año 2000 –y quizás antes–, ha sido completada. Esto no quiere decir que sea impermeable. Sin embargo, es poco probable que las tensiones internas y la naturaleza errática de la toma de decisiones que han caracterizado al partido Baaz durante los últimos cinco años vuelvan a aparecer en un futuro próximo. Los ganadores “políticos” son claramente Bashar y su equipo, que incluye a la familia al-Asad y a su círculo más íntimo. Los claros perdedores “políticos”son los miembros de la “vieja guardia”, o quienes se oponen al liderazgo de Bashar, entre los que se incluyen el que fuera jefe del Estado Mayor, el poderoso Hikmat Shihabi, que se “jubiló” en 1998 después de hacer público su desagrado ante la perspectiva de que Bashar gobernara Siria, el vicepresidente Halim Khaddam, y un puñado de destacados altos cargos militares y del servicio de seguridad, que han sido cesados de sus cargos“, Bassam Haddad.

– “One of the Syrian intelligence organizations might have been behind the act, as revenge on those it deems responsible for the bashing it will take at an international tribunal. If that is true, it puts Syrian president Bashar Assad in an embarrasing position, with elements of his regime working behind his back“, Zvi Bar’el en Haaretz.

Ayer, ya nos cuestionábamos muy mucho, dado el contexto actual de las cosas y los últimos pasos dados por Siria,  la implicación del régimen de Damasco en todo esto. Más que nada porque no les beneficia en términos de rentabilidad política.

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