En el instituto lo leía con fruición. Probablemente, con los años, he ido ganando en ingenuidad. Hace poco me he topado con un artículo suyo, en el que hace un llamamiento a la resurreción de la Sociología. ¿Pero es que murió la Sociología? Si no es así, ha estado a punto. Ha llegado la hora de reflotarla, de redimensionarla, de fortalecerla como disciplina, en un mundo donde lo sistémico está dejando paso a la individualización. Repensar la sociología como forma de interpretación de la realidad requerirá de despojarse del ambicioso objetivo que cruzó el XIX a la búsqueda de mundos ordenadamente posibles y de soluciones homogenizantes. Redimensionar la socilogía conllevará, al mismo tiempo, remangarse y ponerse a escarbar para redescubrir, desde lo social, nuevos valores enterrados por el Fundamentalismo de Mercado. Hete aquí una nueva tarea para la izquierda.

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