En un ejemplo más del libre mercado preconizado desde Washington como receta infalible para el bienestar para los pueblos, nos encontramos con otro episodio de presión internacional en pro de la desinversión en Irán o entorpecimiento y/o bloqueo indisimulado de participación multinacional en la economía persa. Uno de los últimos casos afecta a una compañía española. Ya ven: no hace falta vestirse de evos, chávezs o correas para desenfundar la espada contra librecambismo que todo lo cura. Con la iglesia -epicospaliana- hemos topado. Y la Cope sin rechistar.

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